La propuesta de una banda que no pasa desapercibida, ahora con nuevo disco, acompañados por “Eternos Soñadores” y “Cuerdas” en Unione e Benevolenza.
ETERNOS SOÑADORES y CUERDAS
Estuvieron presentes dos bandas que aún se encuentran en sus primeros pasos, en un circuito donde la invitación de Científicos resulta importante y clave para darse a conocer.
Donde la era digital del flog no detiene su crecimiento (y el de sus usuarios) y sorprendemente el “boca a boca” continúa siendo un canal de difusión de alcances insospechados en tiempo y distancia… algo para tener en cuenta para aquellas bandas que surgen, transitan el under, y más aún, del interior, como es el caso de Cuerdas…
Eternos Soñadores tuvo su repertorio ante el público, que fue llegando pasadas las 21:30hs, muchos de los cuales se acercaron (sentados, de pie y hasta bailando) frente al escenario cuando aún la noche no había llegado a su máxima temperatura, hasta que que Pepo de Científicos intepretó junto a los eternos soñadores “Spaghetti del Rock”, el primer cover de la noche.
Representando a Berisso, Cuerdas (con hinchada y bandera incluída) antecede a los Científicos…
De visita por Buenos Aires para hacerse conocer, con demo en mano, sus integrantes están dando los primeros acordes en el circuito under.
Tras un “Enganche sexy” como inicio (“Funky”, “Moby Dick” y “Nuevo”) completaron su presentación con canciones como “Cartas” o “Espejismos” y algunas prestadas: “Mañana en el Abasto” y “1989″.
CIENTIFICOS DEL PALO
Cerca de las 23:20hs, y con la expectativa de la presentación al público de su nuevo disco, “los científicos…” inician el camino que les marcaba la lista que estiraron transcurrida buena parte del show. viajar 400km por un recibimiento como el de Unione e Benevolenza tuvo su recompensa.
La recepción en Buenos Aires constituyó una buena carta de presentación para la banda (prolija y cálida), donde el elemento principal lo aportó la banda para completar la fórmula que los diferencia: la ansiedad y euforia de los integrantes que en todo momento (arriba y abajo del escenario) evidencian en el humor que sobresale, sin opacar el profesionalismo.
A partir del tema “Camino” con el cual abrieron la noche (como en el disco) y un pequeño pero gran detalle: una suerte boleadoras del siglo XXI, que jugaban como luciérnagas azules en sintonía con las reflexiones a voz alta de Pepo y en la batería y en el bajo que completaron los ingredientes de una química que mantuvo el nivel esperado y por momentos lo superó (en particular en los bises)…
Un paseo por todos los estados de ánimo entre palabras y situaciones cotidianas elaboradas para la ocasión: Distancia e Indigencia habla de eso. Y no se aparta de rutina pero tampoco se somete a ella, la trasciende.
Constante agradecimiento hacia la prensa presente y los aficionados a la ciencia del palo (los gomías), el “diseñador del año”, el acordeón que no podía faltar inclusive en el cierre, y mención especial a Félix (manager de la banda), interpretaron los siguientes temas:
“Until…”, “Código Morsa”, “Dos”, “Get-Up”, “Dormijito” (que tuvo sus respectivas bises y dedicatorias), “Almacén”, “Llame Jah”, “No son”, “Roman”, “Indigencia”, “Vietnam” (con boleadoras siglo XXI incluídas), “Mazo”, “Cuna”, “Tarde”, y un amague de cierre con EL TRIBUTO (en mayúsculas) de una canción que resulta difícil olvidar: “LOS GOMÍAS” (terminó por elevar literalmente, los pies del suelo de unas cuantas devotas de la nueva ciencia del rock a los hombros de los presentes cara a cara con la agrupación).
La seguridad de la banda amiga de Mollo, pero también con mérito propio que jugó de local en Buenos Aires.
La fórmula perfecta de entrar en la ciudad (y en los oídos) sin abandonar la modestia, sin la necesidad de correr contra el tiempo, tal vez por la seguridad en el proyecto que representan; aquella de la poesía no acartonada donde la música no solo se ejecuta, sino que a la vez también se escucha.
Fotografía y redacción: Infante Antonio







